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Mostrando las entradas de septiembre, 2005

He estado pensando en ti...

Hago cosas como cualquier mortal postrado en este mundo que requiere caricias y pide labios húmedos que ayuden a mantener al aliento en la cárcel del cuerpo. Muerte pequeña que me visita cuando duermo, luna llena que se mete a mi recámara para no sentirme sola, cielo nublado de bruja continua.

Lentamente mi vida va tomando un equilibrio del que me sorprendo y aunque sigo con mi rebeldía hacia la civilización que en lo particular no me deja congratulaciones me adecuo a las circunstancias que el destino escribe en las hojas secas de mi savia.

Y con todas estas aventuras flotando he pensado en ti como una loca desquiciada, me gusta ser así porque a la mayoría no acepta ésa dosis de delirio que a todos nos posee, algunos prefieren exorcizarse de sus propios demonios mientras que yo los alimento en cada letra que plasmo y en cada línea que me hace dibujar tu rostro.

Con mis manos -que de escultora dices deberían ser-, recorro el perfil que sella espacios en la epidermis, bosquejo los segundos…

Después de algunos días...

Aquí estoy nuevamente, dejándome acariciar por los demonios de antaño.

Equilibrar mi vida ¡qué difícil tarea!, pero me encomendé a mis abuelos muertos y a mis espíritus callados y he salido triunfante, gracias le doy a la fuerza de voluntad del sur y a la sabiduría del oriente.

Así que después de algunos días intentaré retomar estas letras que sólo guardé por unos instantes, no las olvidé porque una mujer con pasiones subalternas no deja a un lado la brujería que ha adquirido conforme el tiempo pasa en su cuerpo para hacer permanecer las marcas profundas de la locura que a ella le fascina...

Después de algunos días... BIENVENIDOS NUEVAMENTE A ESTA VENERABLE JAULA...

Y si pudiera decir algo...

Y si pudiera decir algo, la luna se escondería para que el sol sea opacado con las nubes que traen lágrimas en sus vientres.

Cuestionada por esta fragilidad que me ha sucumbido el alma y no sé qué contestar. Los demonios tristes y los ángeles perdidos me miran pasar el día sin hace nada y pensando en todo, en cómo salir de esta jaula en la que desenterré nostalgias y escondí afectos para ser la única poseedora de mi locura.

Compartí momentos y lugares, fechas cósmicas que ahora me destrozan sin piedad. Se me acabó el tiempo y explotó la bomba de mi existencia. Pedazos de mí tirados en el desierto de las letras muertas.

Loca que se ha quedado perpetuando deseos. Loca que se ha mantenido en el panteón de las dolencias y las desventuras... Loca que siempre se está yendo a ninguna parte...

Y si pudiera decir algo me quedaría callada...

“Quiero que seas feliz aunque no sea conmigo...”