Se produjo un error en este gadget.

martes, noviembre 15, 2005

No sé qué escribir, me han sucedido muchas cosas durante el tiempo en que no quise plasmar nada de lo que he vivido, no por egoísta sino por salud mental.

He tenido desilusiones que más que eso, se han convertido en la enseñanza suprema de mi vida, por lo menos, en un aspecto que a fin de cuentas altera al resto.

Mujer contradictoria que se busca problemas y respuestas a lo que no hay que preguntarse ni tiene solución, mujer es lo que soy, ¿mucha?, no lo sé y mejor dicho, lo dudo.

Tuve oportunidades para salir victoriosa en algunos asuntos ¿pero qué se siente tener éxito en cosas superfluas?, no quise saberlo y lo eché al mar como ancla sin barco. Tuve otras en las que pude conservar un amor añejo pero al parecer la desilusión que menciono líneas arriba, fue más desesperante que el hecho de estar sin él.

Como dicen los poetas: “si regresa es mío, si no, nunca lo fue” Dudo de estas inquietudes literarias y más aún cuando a los que estamos locos nos da por escribir cosas sin sentido. Cuando retorno al mundo de los “normales”, me percato que prefiero seguir tomando mis pastillas de delirio todas las noches, que elijo no traer reloj en la muñeca izquierda y que opto por hacer de la soledad el silencio musicalizado y el ruido de los que ahora son fantasmas de ensueño.

He llorado, tampoco lo voy a negar pero me he hecho fuerte a pesar de mis pesares. Mis demonios han sido poco benevolentes conmigo pues no han buscado oportunidades para hacerme escribir hasta hoy, mi diario en la casa de una amiga porque lo olvidé por descuido, aunque no sé si porque no quería tener cerca los recuerdos de las tardes conmovedoras ni los berrinches de niña estúpida que alguna vez cometí con la sensación de que mi finalidad era hacer cambiar aunque sólo fuera un mundo: el de su cabeza.

Así que como pueden notar los que aún se aparecen entre las malas formas de esta jaula que no es cuadrada ni redonda, que ésta que plasma memorias sin sal y predicciones sin pimienta sigue viva aunque con el corazón un tanto herido.

No se espanten que de amor nadie se muere...