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viernes, enero 26, 2007

Estos días...


Estos días han sido de esos que nunca hubiera imaginado, llenos de encanto y magia, llenos de ÉL…

No he escrito porque no tenía una idea fija que contar (sigo sin tenerla) pero aquí estoy: alimentando a mis demonios como si fueran avecillas del Zócalo que no saben por qué vuelan y menos aún el a dónde llegarán.

Mi hijo ha crecido bastante, ya no es el pequeño aquél que se pasaba durmiendo todo el día, ahora tiene la intención de caminar y a lo mejor hasta de querer ser danzante como yo, no lo culpo, tiene una madre fuera de contexto que lo ama incansablemente. A veces hasta escucho que habla como adulto (aunque en realidad sólo balbucea) y me regodea de alegría el imaginar el gran hombre que será.

Sigo con la finalidad de concluir mi carrera -¡por fin!-, dentro de poco regresaré a clases y contrataré a una niñera para que cuide a mi enano en lo que estoy fuera de casa, aunque en realidad me da mucha tristeza dejarlo pero mis planes siguen y quiero que algún día mi hijo se sienta muy orgulloso de mí, él es mi mayor motivo para continuar.

He estado junto a MI DEMONIO AMADO, ha logrado muchas cosas con respecto a nosotros ahora que hemos formado una familia y aunque parece que la distancia se interpone ÉL logra que ésta desaparezca con una gran facilidad.


Ya contaré después con más detalle lo que me ha pasado pero les confieso que ¡¡¡SOY MUY FELIZ!!!