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viernes, marzo 17, 2006

MI HIJO...

Mi hijo ha llegado a mi vida como si desde la estrella más lejana me estuviera viendo, se tomó la molestia de viajar muchos kilómetros, de alcanzarme en el sueño que de él siempre he tenido, de traer la alegría que no imaginé poseer.

Miró a su padre y lo escogió para mí, para ser el dueño del apego, la ternura, la pasión que le profeso, le dijo a su espíritu que la mejor forma de quedarse conmigo en la eternidad era dejándolo en mi vientre... y así lo hizo... Lo encaminó a mi lecho, lo arrojó a mi tacto para inventarle letras sonámbulas, le murmuró que cada una de las noches que me pasé pensando en ÉL, pedía que su sangre se uniera a la mía, que su carne creciera dentro de mi cuerpo y que entre los dos formáramos lo que se llama “El milagro de la vida” y así de esta forma ÉL siguiera participando en los aplausos del amor incondicional... perpetuo...

MI HIJO ME ACARICIA POR DENTRO...

Mientras el destino me coloca tan cerca de ÉL que ni siquiera se da cuenta de que mis ojos recorren su aliento y se me entristece el alma, mi hijo me coquetea para hacerme sonreír, su vocecita diminuta me explica el por qué de las cosas y me pide que no me preocupe, ya habrá tiempo de que todo tome su curso natural. Me agarro la panza crecida y suspiro... tiene razón... no hay que derrumbar lo que el porvenir ha decidido hacer por sí mismo.

Por las madrugadas como desde aquél día en que ví a mi DEMONIO por primera vez y alguien en el corazón me escribió que viviría algo importante con ÉL, lo delineo con tinta negra de letras rojas, lo beso desde la tierra de mis muertos que duermen con nosotros y los que lo cuidan por mí... escribo, no hago otra cosa más que desear y escribir... por algo mi vida es ésta... por algo mi hijo es mi hijo...

Y mi hijo crece y se mueve... va a todas partes conmigo... en este instante no forjo la idea de vivir sin él, sin su presencia... Te amo hijo...

Mi hijo... el pedazo de luna que sólo tú DEMONIO me pudiste dejar...

miércoles, marzo 08, 2006

Te quedaste sin mí...

Pudiera escribir que ahora me duele amarte, que la soledad en la que otras noches vivía ha desaparecido como por arte de magia, pudiera escribirte mil versos y que al final no leyeras ni una sola de las letras que inventé para ti...

Pero mira cómo te quiero entonces, que el corazón se me bajó al vientre y ahora crece y se mueve tan hermoso por las noches que ni dormir puedo... mira cómo te he buscado otra vez entre las líneas de mis libros y de mis pinturas pero sigo sin hallarte...


Sí, te extraño, desde hace más de mil noches, desde ése día en que te ví bien sin mí, mientras que nos distanciamos con estrellas y se desenvuelve la ilusión de tenerte para el resto de mi vida conmigo sin que lo sepas y cómo de igual forma desconoces todo lo que he pensado, que cuando el pedazo de luna que dejaste en mi cuerpo y yo nos vamos a dormir, le platico de ti, del maravilloso hombre que eres y le pedimos a los espíritus que nos acompañan durante ésas horas en que el sol duerme que te protejan, que te cuiden y te ayuden a ser feliz porque obviamente con nosotros no crees serlo.

Por tal alejamiento que algún día alcanzará la muerte, por tal olvido en el que ahora me has dejado no te culpo de nada, no te dejo de querer porque la parte de ti que se quedó a consolarme me da las sonrisas que requieren mis desvelos, el motivo supremo para seguirte amando...

Ay amor, ojalá estuvieras aquí pero estás allá, así que disfruta de el resto de tus días sin mí...

Feliz cumpleaños DEMONIO... deleita a la vida porque el tiempo come entrañas...