El destino te escribió en mi vientre...

Bebo las creencias pasadas y sin menguar en su sabor las guardo en el fondo del estómago, cuido la vanguardia con la que últimamente me manejo sólo para que crean que soy simple mortal como el resto de los que caminan por la calle, hacer pensar que soy una más sin serlo, hacer creer que igual soy pero no del todo…

Tengo ganas de entregarte las letras que he escrito durante estas mañanas frías porque me hacen recordarte aún más que de costumbre, también me dan ganas de decir que sigo amándote como si no hubiera transcurrido tanto tiempo entre nosotros porque a veces la soledad mata, me mira oculta y se acerca con pasos agigantados, sin embargo, miro tu retrato y tu rostro reflejado en uno pequeño, es ahí cuando percato que el destino te escribió en mi vientre y en este pensamiento del que florean ideas rebeldes.

Me llamas, preguntas lo que sucede conmigo y con mis días, yo respondo con el ansia de sentirte y lo percibes, acordamos vernos y fluyen palabras hermosas, esas que incitan a perder razones para alimentar a la locura que de siempre nos ha envuelto…

Te miro tan mío y tan tuyo, tan tuya y tan de mi que ni dormir quiero con tal de seguir mirándote… fue el destino sin ninguna duda, el que te trajo a mi cuerpo para que te quedaras por siempre tatuado en mi piel…

El destino te escribió en mi vientre y ahora lo veo sonreir…

Comentarios

uffffffff qué buen título, pero qué bueno.
Creo que yo me ando sientiendo un poco así... qué perturbe... qué perturbe, n tengo más palabras
Mayordomo dijo…
Pues el mío está lleno de tristes garabatos.
Hil dijo…
Me alegra leer esto después de haberte seguido desde el principio de tu blog y haber leído de tus tiempos con él, tu embarazo sin él, el nacimiento de su hijo y ahora esto que suena alentador. ¡Me alegro por ti! Ten feliz año nuevo,
dónde estás?

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